lunes, 25 de marzo de 2019

Crecer

Te deje fluir por dentro de mi,
hasta que sentí que todo mi ser,
mi vida futura, mi vida pasada,
y mi vida actual se lleno tanto de tí, que no quedó nada que no te pertenezca y cada átomo de mi espíritu y mi pensamiento quedó colmado con tu espíritu, con tu alma, y con el aroma sublime de tu eternidad.
Te deje fluir también fuera de mis sentidos hasta que el espacio exterior se colmo de tu ser, de tu esencia y no se hallará en el cosmos lugar alguno donde tu fluir no se sienta, donde tu conciencia sempiterna no rose con tu luz, y aquellos refugios perdidos en el infinito también serán bendecidos por esa impoluta blancura del alma, que no hace mas que iluminar caminos, hacia la eternidad, hacia nuestro destino que espera.

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